Transcriptores
Ha habido y hay grandes transcriptores de música para Banda.
Destaca entre ellos, el maestro tarraconense, don José María Malato. En sus años al frente de una de las agrupaciones Bandísticas más representativas de España, la banda del Ateneo Musical y de Enseñanza Banda Primitiva de Liria, incorporó al repertorio de esta renombrada agrupación un número singular de transcripciones, muchas de las cuales figuran arriba citadas.
El maestro Malato, consiguió con sus transcripciones unos efectos impensables hasta la fecha y unos resultados en la sonoridad afinación y ejecución por la Banda que en absoluto desmerecían respecto de la Orquesta Sinfónica. Por supuesto no cabe negar que la sonoridad obtenida con la Banda y la que desprende la orquesta son substancialmente diferentes. Ello no impide que la Banda en manos expertas, alcanzase momentos sublimes.
Conviene también citar las cuidadísimas transcripciones de la Banda Sinfónica Municipal de Madrid. Su fundador, el Maestro Ricardo Villa, se empeñó en llevar la música culta, con maravillosas transcripciones, como la de su Gran Fantasia Española o los Cuadros de una Exposición (los músicos madrileños más veteranos aseguran que lo hizo varios años antes que Ravel la orquestara) a los espacios anteriormente ocupados por la música popular, como el parque del Retiro o la Plaza Mayor. Particularmente brillantes son las transcripciones de música de autores españoles como Falla o Granados, de las cuales su actual director titular, Enrique García Asensio, saca un enorme partido, con espectaculares éxitos. Su labor fue continuada por los siguientes Maestros directores de la entidad madrileña, como Echevarria o Rodrigo de Santiago. Al mismo tiempo, algunos de sus componentes como Miguel Yuste o Julián Menéndez, además de su faceta como brillantísimos intérpretes y compositores, nos legaron transcripciones para la Banda Sinfónica como las de la Consagración de la Primavera, que mereció el aplauso del propio Stravinsky. Esta labor continúa en nuestros días con las aportaciones de Maestros como Manuel Lillo, Juan Cano o los conciertos para saxofón transcritos por Manuel Miján. A día de hoy, la mayor parte de su amplio archivo lo debe a la labor callada de muchos de estos profesores-transcriptores y raro es el programa de mano de sus conciertos en el que no se les hace referencia, agradecidos a sus desvelos.